Cuando estamos en el camino de la excelencia y estamos obsesionados por alcanzar el éxito, siempre tendremos obstáculos que debemos superar.
Pareciera que la vida estuviera midiendo tu capacidad de resistencia, a ver si en verdad eres merecedor de ese gran trofeo esperado y deseado por ti, desde que tomaste la decisión de ir a por él.
Y son estos momentos cuando debes tener bien en cuanta cuál es tu verdadero sueño.
Tu sueño es aquello que más deseas en la vida. Es ese gran trofeo de toda tu vida que puedes llamar propósito, misión, logro, meta, objetivo, etc.
Pero si no defines bien ese sueño que quieres perseguir, jamás vas a poder hacerlo realidad en tu vida. Porque debe estar en línea con tus sentimientos, emociones y valores.
Y una vez definido, debes quererlo con todas tus fuerzas. Sentir que naciste para hacer todo lo humanamente posible en la realización de tu propósito o sueño.
Es por ello que a la persistencia sería tu mejor amiga en todo aquello que te propongas. Si algunas vez has pensado o piensas en tirar la toalla, déjame decirte que no eres el/la únic@. Todos hemos pasado por ello.





