“Yo no puedo” es quizás, una de las frases que te hayas dicho alguna que otra vez en tu vida.
Puede que hace 15 o 20 años, cuando apenas internet estaba en pañales, todavía podías pensar que no podías hacer tal o cual cosa porque no tenías los medios o el conocimiento necesario para ello.
Sin embargo, existen muchos ejemplos a través de toda la historia de la humanidad, en el que los medios no eran un obstáculo para lograr cualquier fin que uno se proponga.
Durante la década de los 90´s, cuando tuve mi primer ordenador, mis conocimientos de programación, psicología y todo lo relacionado a esta apasionante aventura del desarrollo personal, eran casi nulas. Los conocimientos que adquirí en la escuela eran muy deficientes y por lo tanto, creo que muy poco me ayudaron para descubrir lo que me gusta y dedicarme a lo que me llena personalmente.
Creo que quizás tuve muy buenos profesores en lo que se refiere a la parte de lengua y literatura, puesto que fue lo único que me estimuló para pensar que algún día pudiera dedicarme a la escritura. Pero por lo demás, me di cuenta que tenía que ser yo mismo el que tuviera la osadía y el coraje para enfrentar mis miedos y educarme para suplir esas carencias.





